El hallazgo, en el pueblo granadino, de un resto de homínido datado en 1.500.000 años desató en 1982 la polémica internacional

José Gibert, su descubridor, fue acusado de hacer un montaje con un fósil de un équido

Las excavaciones más recientes parecen dar la razón al científico español, fallecido en 2006.

Orce, una pequeña población del granadino valle de Guadix saltó a la fama en el mundo entero en 1982. ¿Motivo? Un paleontólogo español, José Gibert Clols hizo público que había encontrado en ese lugar, concretamente en la excavación denominada Venta Micena, un fósil de cráneo humano, –posiblemente perteneciente a un niño de 5 años–, con una antigüedad estimada de 1.500.000 años. La noticia fue un auténtico bombazo en el mundo de la paleoantropología, ya que los restos de homínidos más antiguos que se conocían en aquel momento no llegaban siquiera al millón de años. Poco después científicos franceses del Louvre denunciaron a bombo y platillo que los restos de Orce no pertenecían a un homínido, sino a un équido. La polémica estaba servida.

José Gibert murió en octubre de 2007, pero el debate mundial sobre su descubrimiento sigue tan de actualidad como hace 25 años. Por ello, Canal Historia ha producido, junto con La nave de Tharsis, un documental en el que se aborda en profundidad la historia de Gibert Clols y el desencuentro de los científicos. Se estrena en exclusiva el domingo 14 de noviembre a las 17.00 horas.

El trabajo da a conocer la historia del descubrimiento a través de su propio artífice, José Gibert, gracias a grabaciones realizadas antes de su muerte.  Comenzó su trabajo en la zona denominada Venta Micena, próxima a la localidad de Orce. Tras meses de excavaciones se produjo el descubrimiento que haría famoso a Gibert y al pequeño pueblo granadino. Se trataba del fragmento de un cráneo supuestamente humano y perteneciente a un niño de unos 5 años. Gibert le atribuyó una antigüedad de 1.500.000 años. El hallazgo dio un vuelco a la paleoantropología del momento, ya que los restos de homínidos encontrados en todo el mundo hasta ese momento no se acercaban ni remotamente a esa fecha. En toda Europa no se conocía entonces ningún tipo de yacimiento de esa antigüedad.

Además, en un momento en que los científicos de todo el mundo parecían estar de acuerdo con la teoría de que los antiguos homínidos viajaron de Este a Oeste, Gibert defendió la idea de que se habían trasladado de Sur a Norte, es decir, desde África a Europa Occidental, a través de Gibraltar.

El resto hallado por Gibert, bautizado como VM0 (Venta Micena 0) fue pronto cuestionado por otros científicos, pero la verdadera batalla se desató cuando, al limpiarse completamente de tierra el trozo de hueso, se descubrió la existencia de una cresta occipital. Eso llevó muchos expertos a denunciar que no se trataba de un resto de un homínido, sino de un équido.

Gibert fue rápidamente acusado de haber preparado un montaje. La polémica ha continuado hasta nuestros días, como se hace patente en los testimonios de los numerosos científicos españoles y extranjeros que ofrecen su opinión en El hombre de Orce: Hernry de Lumley, Yves Coppens, Amiliano Aguirre etc.

Las excavaciones que se han realizado posteriormente pueden acabar dando la razón a José Gibert: en la zona de Orce, concretamente en los yacimientos de Barranco León y Fuente Nueva 3 se han encontrado piezas manipuladas por el hombre – industrias líticas– con una fecha estimada de 1,4 millones de años de antigüedad en los yacimientos de Barranco León y Fuente Nueva 3.y en el mismo Atapuerca, en la Cueva Victoria de la Sima del Elefante, se ha hallado una mandíbula –la del homo Antecesor—datada en una antigüedad de 1.300.000 años.

A estos hallazgos se han sumado otros de trozos de cráneos de homínidos provistos de cresta occipital, como el Niño de Francolí, los estudios químicos realizados demuestran la presencia de elementos exclusivamente humanos (albúmina), en los restos de Orce, lo que vendría a confirmar la naturaleza humana del fósil.

Según afirma en el documental Eudald Carbonell, uno de los tres codirectores del yacimiento de Atapuerca,” es muy posible que cuando se siga investigando en la zona de Guadix-Baza, se encuentren los restos más antiguos (porque esos yacimientos) tienen niveles incluso más antiguos que los que estamos encontrando en Atapuerca.

Quizá cuando eso ocurra, se acabe con el tabú de muchos científicos hace el descubrimiento y cambie la “triste historia del Hombre de Orce”, como la califica Luis Gibert.